La ingeniería sanitaria ha generado beneficios incalculables para la salud pública. En Latinoamérica, el saneamiento ambiental ha sido clave para reducir la exposición a enfermedades infecciosas, mejorando la calidad de vida y protegiendo los ecosistemas.
Sin embargo, hoy enfrentamos un nuevo desafío: los sistemas de tratamiento de residuos orgánicos —líquidos y sólidos— generan emisiones colaterales de metano. Estas emisiones van en aumento y se estima que el manejo de residuos y aguas residuales ya representa cerca del 20% de las emisiones globales de metano.
Es urgente repensar la ingeniería sanitaria para el siglo XXI. Necesitamos sistemas que, además de proteger la salud, integren soluciones para mitigar su impacto climático. Avanzar hacia esta nueva generación de infraestructura nos permitirá alcanzar un desarrollo verdaderamente sustentable.
Fecha: 15 de abril de 2026
Hora: 10:30 hrs.
Expone: Marcelo Mena, CEO de Global Methane Hub
